martes, 29 de noviembre de 2011

Caída

Sentir que te caes de la cama
sentirlo mientras duermes
abres los ojos y no caes
pero del infierno sientes las llamas.

Eso debe ser parecido a morirse
"Caes" y te "despiertas"
te pones de pie con tus piernas
pero no tendrás ningún lugar para irte.

¿Porqué sentimos que caemos?
Cuando dormimos
Nuestro latidos sentimos
Alborotados, locos y extremos

¡Qué susto, por Dios!
Mis ojos no ven nada
Sueño y pupilas dilatadas
Las cierro de nuevo. Hasta mañana

domingo, 27 de noviembre de 2011

Adviento

Era una de esas noches de invierno, de esas que a las 6 de la tarde ya es noche cerrada. Eran las ocho, en aquellos momentos y el sacerdote se estaba cambiando la sotana verde ordinaria por una de color morado pues habían comenzado las cuatro semanas de adviento, las cuatro semanas antes de Navidad. El término adviento viene del latín y quiere decir VENIDA. Es un tiempo de espera, un tiempo especial para preparar el espíritu para el nacimiento de Jesus. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas en la que se deben realizar cuatro tareas del alma: limpiar, ordenar, adornar y alegrar.
El sacerdote estaba solo en la Iglesia. El hombre tenía frío, puesto que las instalaciones eran antiguas y la fría piedra no emanaba más que gélidos suspiros.
Salió de la sacristía y suspiró al ver la iglesia desierta: normal. ¿Quién en su sano juicio estaría en la iglesia un jueves a las ocho de la tarde? Pero debía estar en su puesto de trabajo, por lo que el hombre se metió en el confesionario, sentado en una butaca de terciopelo y cogió un libro de su autor favorito: Muñoz Molina.
Pasaron los minutos y a sus heladas manos le costaban pasar las hojas. Resopló: qué aburrimiento.
El sacerdote era joven, de unos treinta años, de ojos claros y piel clara también, sin embargo, su pelo era oscuro. En sus tiempos fue un jovencito vivaz y alegre, de hecho nunca había tenido en mente ordenarse párroco, pero los caminos del señor son inescrutables y una tarde sintió su llamada, dejando todo para acudir al seminario. A sus padres, gente liberal y nada amiga del catolicismo, les sentó como una puñalada en lo más hondo de su corazón, pero bajo la fuerte convicción del chico, éstos no tuvieron más remedio que dejarle ir.

A los pocos minutos, comenzó a tronar y a llover fuertemente. – Lo que me faltaba… - musitó el sacerdote.
Los truenos sonaban realmente cerca, por lo que el buen hombre, comenzó a rezarle a Santa Bárbara, patrona de los truenos y de los viajantes perdidos.

Santa Bárbara bendita
Que en el cielo estás escrita
Guarda pan y guarda vino
Para el que va por el camino.

Mientras el párroco rezaba, oyó unos suaves pasos. Eran unos pasos lentos, suaves y agradables. Tenían ritmo y compás y parecían ser de una mujer por el ruido que emitían, puesto que resonaban por toda la estancia.
El cura levantó sus ojos un momento y vio por el entablillado del confesionario a un hombre, no a una dama.
El sacerdote disfrutaba de una posición privilegiada, puesto que desde su escondite de madera y, tras un fino visillo de seda casi transparente podía ver los movimientos de aquel hombre que se había parado a la altura del confesionario en medio del pasillo.
Era un hombre alto, de ojos tiernos y muy oscuros. Una combinación extraña. – El cura continuó su análisis desde su madriguera de celulosa -  tenía el pelo engominado hacia atrás y portaba un sombrero como de vaquero o algo por el estilo. Le molestó que no se hubiese descubierto la cabeza al entrar en un terreno sagrado, pero simplemente se limitó a entornar los ojos y levantar un poco el labio. – Maleducado – susurró el párroco.
Aunque lo que más le llamó la atención fue que vestía una enorme gabardina. Una gabardina marrón, a juego con el sombrero, que a falta de cubrirle todo el cuerpo, esta arrastraba su tela por el suelo, ensuciando y mojando la cuidada alfombra de la iglesia que las feligresas más devotas se dignaban a aspirar y barrer casi todos los fines de semana. – Será posible… - maldijo el sacerdote – lo está poniendo todo perdido.

El extraño personaje no se movió durante un buen rato. Tenía los puños cerrados con fuerza y los labios blancos de la fuerza que ejercía sobre ellos. En un rápido movimiento, la figura del centro de la sala de giró noventa grados, haciendo girar su gabardina en el aire, casi y se acercó raudo al confesionario.

Postró su rodilla en el frío mármol del suelo y puso una mano en el corazón y la otra apoyada en la madera que los separaba.

Ave María purísima

Conjuró el hombre, con una voz un poco extraña y extremadamente grave. El párroco que estaba atento a los movimientos de aquel hombre que nunca había visto antes, dejó el libro que Márquez que sostenía en sus manos y respondió como si de una máquina se tratase a la alabanza de la Virgen que suponía el comienzo del acto de confesión.

Y sin pecado concebida
Cuente sin reparo
A qué se debe su venida
Y cuanto lleva su alma sin amparo

El hombre del sombrero tragó saliva con sonoridad. Y esbozó una timidísima sonrisa en su cara, que estaba tapada por completo casi por su enorme sombrero con alas.

Perdone usted mi osadía
Pero tendrá que perdonarme
Aún no ha llegado el día
En que tenga que confesarme
Porque yo soy el que peca
Porque soy el que asesina
Soy el que llena su hipoteca
Siempre con hambre ladina.

Su voz gutural retumbó por la silenciosa sala. El hombre marcaba bastante las eses, y arrastraba las vocales, lo que hacía de su habla un canto agónico y bastante molesto. El sacerdote abrió mucho los ojos ante su respuesta y por fin, reunió el valor suficiente para acercar la cabeza a la madera que los separaban y comenzó a elaborar su respuesta.

Ya basta la broma pesada
Si no viene a confesarse,
Largo, no pise esta posada
Busque a otro del cual burlarse

El cura de repente ya no sintió frío en sus dedos, sino un calor que le abrumaba. Por lo que decidió aflojarse el alzacuello por unos instantes. Y, sin darse cuenta, el hombre comenzó a hablar de nuevo, pero esta vez, su voz ya estaba un poco más distorsionada y era mucho más gutural.

Dulce ser de la superficie
Qué mal trato con el amigo de tu jefe
¡Tendré que castigarlo con calvicie!
¿Habrase visto tal mequetrefe?
Yo aterroricé a aquel buen señor
Encima del busto de Palas
Con aspecto de cuervo ojeador
Poe retrató mis negras alas.
Yo soy el maligno
El ángel que busca algo más.
Ahora tu osadía llevará mi signo
Junto una maldición además
¡Tú! Párroco de pacotilla
No me trates con puñales
O dejaré que te coma la polilla
Como ya lo hizo con tus genitales

El hombre se apartó y se puso de pié. Mientras el sacerdote, se llevó una mano al cuello y, harto de valor salió del confesionario y le apuntó con el dedo y la cruz que colgaba de su cuerpo. De repente, notó como se le desprendían unos pelos negros de su media melena.

Atrás ser abisal
¡Lucifer! ¡Satán!
¡Largo! ¡Largo con tu canto mortal!
O te atravesaré con la cruz ¡Truhán!

El párroco cogió una cruz de unos cuarenta centímetros como si de una espada se tratara, con el fin de poder defenderse de tal agónica situación. El hombre de la gabardina rió fuertemente, haciendo que se apagaran las velas con un chasquido de sus dedos. Entonces todo se quedó a oscuras. Dio un paso, pero en vez de aparecer, como es lógico, unos centímetros más delante de su situación anterior, apareció de golpe delante del aterrorizado hombre. El sospechoso lo desarmó de un tortazo y entonces desapareció. El sacerdote se creía salvado, pero entonces sintió una húmeda lengua en su oído.

¡Basta! ¡Bastardo!
¡Muéstrate como un hombre!
No te creas muy gallardo
Por usar un truco tan pobre
Dios de los cielos
¡Acude a mi persona!
Tú, más alto que  cualquier rascacielos
Haz desaparecer su chulería gorrona

El desaparecido volvió a aparecer y se rió con ganas. Con otro movimiento de muñeca volvió a encender las velas, para dejarse ver de nuevo.
Entonces se quitó el sombrero, delante del asustado párroco, dejando ver dos prominentes cuernos. Se deshizo de su gabardina, dejando ver un torso desnudo acompañado de unos miembros inferiores de ungulado caprino. Su coxis no terminaba donde la espalda pierde su nombre, sino que de este brotaba una cola de un par de metros.
Lo que el párroco había confundido con tacones, no eran más que  pezuñas, cómo no: pezuñas de cordero. Además, sus profundos ojos negros habían dejado de tener cristalino, iris y demás para ser reemplazados por una pupila negra y oscura que cubría la cavidad ocular por completo.

Hombre no soy
Y tu jefe no acudió
Porque el que manda soy yo hoy
Porque el viejo ya murió.
Si, ahora el mal tiene el poder
Me aburres enormemente
Por lo que no te debes entrometer.
Así que deja de incordiar mi mente

El cura intentó atacarle, porque vaticinar la muerte de Dios y la consecuente elevación del mal sobre el bien no era de su agrado, pero el Maligno, lo agarró por su muñeca y lo besó en los labios.

No podía dejar que murieras
Sin caer en los placeres de la carne
Así estarás todas las eras
Viendo como tu cuerpo arde.

Entonces el cura cayó muerto de los labios del Maligno, con un rictus de terror en la mirada y los labios manchados de negra saliva. El Maligno se desapareció un segundo, para traer consigo a un niño, de no más de diez años, que hasta ahora seguramente dormía plácidamente en la casa más cercana. El chiquillo gritó, pero su grito se transformó en un balido, un balido de cabra.

Come querido
Crece para mí
Cuando descubran su cuerpo herido
Te echarán las culpas a ti.

El niño, ahora convertido en cabrito, comenzó a comer los dedos del cadáver, para luego continuar por sus piernas hasta no dejar más que un charco de sangre.

El Maligno sonrió y vio el espectáculo, para cuando el cuerpo estuvo muy mutilado, de enfundó en sus ropajes, dejando a la cabra comiendo aquel maravilloso festín.

Esperando a que el adviento lo llevase a otra capilla. En aquella noche llena de truenos. Al salir al exterior, hizo una reverencia. Seguramente a la patrona de los truenos, puesto que cuando el Maligno salió, ellos cesaron.

Gracias bella dama
Gracias por ayudar al que te ama.

Desaparece.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Cara el Sooool...

Bueeeeno, gente: ya somos de derechas oficialmente... en fin... que desgracia... solo espero que a los de izquierdas nos callen la boca, a ver si sus medidas son realmente eficaces... ya que están en el poder: habrá que darles un voto de confianza ¿no? en fin que no me hace gracia que las derechas tengan el poder... aunque bueno: a Sarkozy y a Merkel no les ha ido nada mal...

A ver que sale de todo esto...

viernes, 18 de noviembre de 2011

¡Demencia!

Llamadme tonto, pero es que... no se que es Internet, en serio... son dudillas que te surgen, y que no, por lo menos, no tengo la respuesta, a ver si alguien me ayuda.

A ver, Internet es una red global si, con la cual se intercambian toneladas de información por segundo pero a ver: de que está compuesto? Internet no pueden ser partículas, porque sino, nos golpearían todo el rato nose... ademas si fueran partículas no podrían atravesar los muros de mi habitación, ¿no? o no le podríamos robar Internet al del tercero, por ejemplo, entonces supongo que serán ondas... pero las ondas ¿que demonios es una onda? (mierda, no he dado física en segundo de bachillerato) si internet son ondas, y las ondas es energía, ¿entonces la informacion que intercambiamos se convierte en energía? es mas, si las ondas son energía y la enegía no tiene materia, (porque no la tiene, sino la la luz del sol serían como piedras) entonces es el vacío? OS LO JURO! SE ESCAPA A MI ENTENDIMIENTO! como es posible transformar mi carnet de indentidad en "datos" (escaner) y que luego esos datos se vuelvan energía y, siguendo mi teoría, vacío, es decir, desaparezcan para luego volver a aparecer en Madrid, por ejemplo? No se es muy subrealista... creo que nunca entenderé como leches se transmiten los datos, en qué se transforman y en como se vuelven a restaurar... 

(No se si me he explicado)

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Sabes?

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Tú, yo y música lenta
No sé expresarlo, no valgo.
Nuestras mentes infinitas,
Intrínsecas, nunca yuxtapuestas
Coinciden, todas sus dendritas.
Para todo las mismas respuestas.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Que somos almas gemelas
Nuestros “egos”, nuestros “yo”
Se pierden en el limbo de la inmensidad
Vacía, perfecta, fantástica, irreal.
Ambos flotan en un atemporal caballo.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Esto es muy bonito,
Para ser real y cierto
Vivimos en un mundo maldito, caprichoso,
Reaccionas y ya estás muerto.
Espero que se acabe pronto,
Este extraño sufrimiento.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Que nuestras mentes son iguales,
Como el amor que nos ofrecemos.
Como esas limpias y brillantes lágrimas
Llenas no de sal, sino impotencia,
Nunca se verán correspondidas
Nuestros cuerpos se repelen con virulencia

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
De que hay algo, muy pequeño
Si, en nuestro neocórtex
Donde se guarda la cajita
La cajita de los gustos y sabores.
Esa cajita, al lado del sueño,
Es distinta, y me he dado cuenta.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
De que somos tan iguales y tan diferentes
Sé mi enzima, sólo durante un rato
Tan solo vas a poder abrazarme,
Abrazar a tu pequeño sustrato.
Si, ese soy yo, ese sustrato que, a tu lado,
Deja de ser un triste mentecato

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
No quiero tu beso en mi mejilla,
Sólo tu cálido abrazo
Sólo tu abrazo, tu infinito,
Tu calor, sólo a ti,
Tu risa, tu olor,
Sentir tus brazos, por mí.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Te quiero demasiado
Como para olvidarme
Ni el tiempo ni espacio
Harán que me olvide de ti
Ni de tu esencia, ni de tu palacio.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Quiero que mi máquina de predicción
-O cerebro-
Sea capaz de crear un futuro
Un futuro en el que sigamos siendo felices
Y que nuestras mentes sigan entrelazadas,
Como siempre, para que nunca me olvides

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de algo
Te me escapas de mis dedos
Te me escurres como ratón
Feliz quero ser a tu vera
Con tu corazón de jabón.
Deja que te vea,
Como tú ya has visto, visto en mi interior.

¿Sabes? Me he dado cuenta
Me he dado cuenta de que la vida
La vida es muy hija de puta
Pero solo cuando quiere,
Sino, habría planeado otra ruta
Otra ruta para nuestras vidas,
Es tan hija de puta,
Que pudo hacer que nunca te conociese.

Mi Príncipe

Bullicio de la gente, con sonido de violín y de una repetitiva armónica, tocada por un pobre diablo que cuida más a su perro que a su propia madre. Punset y sus viajes me acompañan en esta mañana de viernes. Otra vez la armónica… Zara, Springfield, MaryPaz, Zara Home… ya las he visto todas.
Ahora toca esperar. Mmmm olor a gofre: que rico, pena que solo tenga dinero para coger el autobús. ¿Por qué la gente no mira por dónde va? En fin…
Estamos en Noviembre y ya hay adornos de Navidad, ¿qué diantres? Otra vez la armónica…
Veo hacia los viejos ventanales a ver si consigo observarlo…
Ogh, venga, acaba de pasar un tío con la gabardina que llevo buscando desde hace siglos... Suertudo…
¡Ostia! ¡Mónica! Cuánto tiempo, Jajaja. ¿Cuántos años ya? ¿Cuántos años sin vernos? He perdido la cuenta… Hablamos, nos abrazamos y nos despedimos.
Sigo esperando, menuda embarazada, caray, deben ser gemelos por lo menos. Sonrío: me gustan los gemelos.
Suena Amaral en MaryPaz, cuanto tiempo sin escucharlos. Jolin, menudo rebumbio… gente corriendo, gente paseando, gente charlando, gente joven, viejas con el pelo rojo (¿WtF?), gordos en pantalón corto, chicas que parecen modelos, elegantes señores…
Bolsas de Librouro y otra vez la armónica de las narices.
Bibah! ¡Una oleada de guiris rubios con chanclas y cámaras de fotos! Jajaja, no me haría tanta gracia si en medio de todos ellos no fuera un negro. Jajaja: destaca muchísimo.
Oh, venga: ¿gaviotas? ¡Eh! ¡Eh! Dejad ese bocadillo con un niño pegado donde estaba, malditas…
Entre pitos y flautas, aparece al fin, nos abrazamos y nos vamos, acompañados del repetitivo y manido sonido de la armónica.

A Rich Man World

Como dice la canción de Cristina y los Stop: tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor. Tanto la salud y el amor son cosas universales que las tienes o no las tienes. Tú no eres el dueño de ellas, tú no escoges tener un cáncer o enamorarte de un cura, por ejemplo. Pero ¿qué hay del dinero? Eso no es algo que venga implícito en nuestros genes, ya que tanto la salud como el amor vienen predeterminados en ellos, pero el dinero… es algo que nos hemos inventado.
Antes de que el dinero se inventase, la gente simplemente intercambiaba mercancías: un pollo por una merluza, por ejemplo. Pero a alguien (seguramente muy pillo) se le ocurrió la idea de “convencer a la otra persona de que un puñado de piedras podría valer como intercambio” y ese fue el inicio del concepto “dinero”… a partir de ese momento, todo el mundo comenzó a coleccionar piedras, de modo que quien más piedras tenía, más rico era.
Con el tiempo, esas piedras se fueron convirtiendo en pulidas y brillantes monedas de diferentes materiales, como cobre, bronce, plata, oro, etc. Pero ¿Qué habría pasado si a nadie se le hubiese ocurrido el invento del dinero?¿Cómo sería nuestra sociedad?¿Con qué habríais comprado el ordenador en el cual estáis leyendo esto?¿Habría siquiera ordenadores?¿Sería muy extraño, porque quizás tampoco hubiese guerras, ya que no tendríamos que pagar el petróleo, por ejemplo, bueno quizás tuviéramos que intercambiarlo por alguna otra substancia valiosa, como el agua, ¿no? Petróleo por agua… mola.
El caso: el dinero es algo mágico. Está pero no está. Es una de las pocas cosas (o la única) que el hombre ha inventado y se ha convertido en algo “casi” universal, es decir: el dinero es efímero, va y viene, como el amor o la salud; es infinito, como el amor y como la salud; pero claro… no es universal porque no todo el mundo lo tiene ahí es donde se observa que es algo inventado por el hombre, ya que si el dinero fuese una artimaña de la naturaleza, como el amor, la felicidad, las matemáticas (sí, yo sigo creyendo que las mates no las hemos inventado, sino que las hemos descubierto), pues entonces todo el mundo tendría dinero, ¿no creéis? Es extraño…

domingo, 6 de noviembre de 2011

Viajando a 250 Km por segundo hacia ninguna parte

Fue el descubrimiento más desconcertante hecho jamás, pieza clave de la llamada revolución científica en pleno Renacimiento. El astrónomo prusiano Nicolás Copérnico acababa de demostrar en 1543 que, lejos de ser la Tierra el centro inamovible del universo, como se había creído siempre, se movía alrededor del Sol. No podía saberse con certeza ni siquiera donde estábamos. Literalmente, de ser el centro del Universo, habíamos pasado a ser el centro de nada. De repente, nadie sabía en qué sitio estaba cada uno. Los humanos,, desde luego, se quedaron sin morada cierta. Es más, muchos científicos están convencidos ahora de que existen no uno, sino varios universos.
Mucha gente todavía no se ha acostumbrado a que no tengamos un lugar fijo en el que vivir, montados en una nube que viaja a 250 Kilómetros por segundo. ¿Puede haber señal más potente que ésta de la transitoriedad y vulnerabilidad de nuestro lugar en el cosmos? Hemos pasado de ser el centro del Universo a no estar en ninguna parte. no obstante, ¿cuántas personas siguen convencidas de lo contrario?
Fue la primera sorpresa al iniciar esta reflexión sobre el poder. Resulta que la decisión a la hora de elegir morada en el Universo -algo que podría tildarse de todo menos de irrelevante- no dependería en modo alguno del poder político establecido. Nadie tiene arte ni parte a la hora de decidir en donde vive uno: al segundo siguiente ya no sabemos donde estábamos en el anterior. Aunque la gente, individualmente, esté convencida de que elige su parcela, lo cierto es que su ubicación en en el Universo deprende de lo que estaba comprobando un científico ignorado, en su estudio, manejando una regla de cálculo. Fue el primer descubrimiento de que el poder verdadero, por lo menos el de elegir donde vive uno, está en la mente, esta vez, en la de un sabio. ¿O es acaso la parcela, el punto visto desde la distancia, más relevante que el bólido en el que está enclavado?
¿Hay alguien que se haya preguntado cuánto debe a la frágil atmósfera que rodea y abriga la atmósfera que rodea y abriga a la Tierra, completamente, como la tapa de cartón en una caja de zapatos? Aunque es tan frágil como esa tapa, la atmósfera protege a los habitantes de la Tierra de la fuerza de atracción repulsiva, del vacío amenazante, de las radiaciones cósmicas que tardarían un instante en destruirnos.
Nos abrimos paso a velocidades increíbles a través de miles y millones de estrellas, sin rumbo fijo, cambiando de espacio 250 Kilómetros cada segundo. ¿Cómo han podido creer los que nos precedieron durante casi dos millones de años que el mundo en el que ubicaron su morada tenía todas las virtudes y el de los demás no tenían ninguna? ¡ Nadie tenía un domicilio que pudiera tildar de "mío"!.
Después de cuatrocientos años hemos asimilado que no tenemos domicilio fijo y que, por tanto, es absurdo pretender que nuestra morada es mejor que la de los demás, que tampoco la tienen. Parecería razonable pensar que la primera manifestación del poder es ser capaz de haber elegido un sitio para vivir en el Universo, pero ese poder no lo tenemos.
Tampoco sabíamos hasta hace muy poco tiempo, hasta que la ciencia empezó a irrumpir en la cultura popular, lo que nos pasaba por dentro. la utilización del método científico se había supeditado, lógicamente, a contar primero con algún avance tecnológico que nos permita medir los procesos internos. ¿Tenemos ya algo seguro? Sí, por primera vez en la historia de la evolución contamos con algunos conocimientos para comprender el mundo al margen de las antiguas certezas equivocadas. Además, o sobre todo, empezamos a descubrir el poder inigualable de la manada de la que formamos parte y a saber, por ello, lo que nos pasa por dentro.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Problema matemático

Si una gallina come 0.02 gramos de serrín con su ración de pienso diaria, teniendo en cuenta que el serrín tiene una densidad de 0,0002 g/cm cúbicos, responde: ¿Cuanto tardará la gallina en cagar una tabla de conglomerado de 14 x 15 m?

Que rico

Alquitrán
Arsénico
Cadmio
Níquel
Cloruro de Vinilo
Amoniaco
Acetona
Acroleína
Cianuro de Hidrógeno
Monóxido de Carbono
Metanol
Trinitrotolueno
Naftalina
Mercurio
Plomo
Polonio 210
Ácido Cianhídrico
.
.
.
Así hasta doscientas ochenta y nueve substancias que producen cáncer... en 10 centímetros.







martes, 1 de noviembre de 2011

Cajita de Cristal

La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca.
Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.
Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal.
A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia.Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Es aquello por lo que darías todo.
Menos tu cajita de cristal…

1/11/11

No puedo evitar sentirme especial al vivir este día. ¿No os parece increíble? es una tontería, pero nuestros hijos nunca sabrán lo que es vivir un 6/6/6, por ejemplo.

Cuando llegue el 12/12/12, habrá que esperar MIL AÑOS para que se vuelva a repetir un 1/1/1, un 2/2/2, un 3/3/3 y así consecutivamente. Es una tontería, pero mola mucho.

Pero no puedo evitar sentirme un poco especial por ello. He nacido (yo y muchos) en una época genial porque ha coincidido en un cambio de siglo, lo que nos ha permitido no se... es algo que no influye nada en nuestras vidas, ¿no? pero poder decir a nuestros nietos que hemos celebrado el 1/1/1, pues mola, mucho. O que vivimos con miedo el 6/6/6, ese fatídico día en el que en España nacieron 6 niños... que creepy, en serio. Jajaja, no se me va a olvidar ese dato nunca.

Bueno, simplemente hice esta entrada porque Doctor me recordó el día en el que estamos, pero como no es un tema que tenga mucha miga, pues simplemente lo hice para conmemorar este día con tantos "unos" que no se repetirá en mil años.